jueves, febrero 05, 2009

Picardía...


Vaya picardía la mía… cae la noche y me descubro sonriendo a solas por los malabares mentales que nacieron tras descubrir una mirada que se posó en mi pequeño ser, cuando un gesto distintivo me hizo notar su presencia y con ese sencillo detalle puso en marcha mi maquinita llamada corazón.

Pum-pum-pum… aunque un poco dañado me sorprende (para mi sorpresa) reconocer que está tibio, que bombea, que aún funciona. ALTO pequeña –pensé- y apresuré mis estiletos por el largo pasillo que me alejaba de su vista mientras pensaba:

“Carajo que nerrrvios… que no lo note, que no lo note!!!!”

“Un momento… ¿nervios yo?”

Detuve el contoneo por un segundo. Me fue inevitable no volver la vista atrás... mera curiosidad. Nada de miradas cómplices ni juegos sucios, sencillamente descubrí que a lo lejos se desplegaba una amplia sonrisa nácar quizás del mismo ancho que el corredor. Giré la cabeza con absoluta seriedad (muy digna yo) y salí disparada a esconderme tras la puerta para luego gritar en mi interior:

Oh my God!... jeje- a penas lo podía creerrrr

Y yo que creí que mi piel estaba muerta. Que era imposible recoger el polvo y reconstruirme.

Me pregunto si alguien algún día se atreverá a despertar esos sentimientos que hoy hibernan en mi, si habrá algún valiente que se anime a escudriñar en mi interior, a domar a mi bestia y hacerse amigo de mis demonios.

Amigo de mis demonios!!!, Uyyy, creo que pido mucho.

Solo sé que en tiempos de seca, cuando un alma se atreve a tocar a otra alma sin tocarla, a decirle cosas con la mirada y a regalar un trozo de su ser con una sonrisa, es un buen motivo para escaparse y dar un paseo entre las estrellas, muy a pesar de la ausencia del señor amor.


* Música: Inolvidable- Reik
Fue como un cuento
Se fue como el viento
A veces me digo que tal vez me lo invento (8)

Related Posts